Importancia del sexado en la producción de Lechosa para consumo fresco
Por: Ing. Wilmaira Ríos
En los últimos años, la producción de lechosa (Carica papaya L) se ha convertido en el sustento económico de pequeños y medianos productores en Venezuela, debido al aumento en la demanda de consumo, tanto en la forma de fruta fresca, como para fines agroindustriales y farmacéuticos, otorgando así importancia económica a este rubro.
En el cultivo de lechosa son varias las prácticas culturales empleadas con la intención de hacer de esta actividad agrícola una actividad productiva que a su vez sea rentable para el productor.
Entre las prácticas culturales que se desarrollan en el cultivo de lechosa podemos mencionar las siguientes: deshierbe, deshoje, sexado y cosecha.
En AgroPecuaria Hoy queremos, a través de este artículo, explicar y resaltar la importancia del sexado en las plantaciones comerciales, como medio para obtener un alto rendimiento de fruto fresco a la hora de la cosecha.
En primer lugar, el sexado no es más que la identificación y eliminación de las plantas según el tipo de flor que éstas han desarrollado.
En la actualidad, el sexado puede ser realizado de forma convencional, como una práctica cultural manual del productor, o a través de marcadores moleculares, tomando muestras foliares a las plántulas de lechosa, cuando éstas todavía se encuentran en el vivero.
Cuando el sexado se realiza de forma convencional o manual, se recomienda que a la hora del trasplante se siembren entre dos y tres plántulas por punto de siembra, a una distancia de entre 15 y 20 cm cada una, ya que luego las plantas que no resulten hermafroditas serán eliminadas. Es decir, en el sexado las plantas con flores masculinas y hembras son eliminadas de la plantación, y sólo se dejan establecidas aquellas que son hermafroditas.
Las plantas hermafroditas producen frutos más pequeños y alargados, que son los de mayor demanda en el mercado. Este criterio priva cuando el cultivo está establecido teniendo como objetivo la comercialización final de fruto fresco, es decir, cuando la producción será colocada en supermercados, abastos, fruteras y establecimientos similares.
Cuando el cultivo se establece con fines agroindustriales como la producción de látex, las plantas femeninas se dejan, ya que producen frutos más grandes y redondos.
Las plantas masculinas no producen frutos de interés comercial, y, si se dejan establecidos en la plantación, acarrearán gastos innecesarios a la hora de determinar los costos de producción, generando pérdidas para el productor.
Se recomienda efectuar la práctica de sexado entre los primeros 45 y 60 días después de realizado el trasplante en campo, que es cuando inicia la antesis o etapa de floración.
Una vez que hemos discutido la importancia del sexado en la producción de lechosa, es necesario conocer los tipos de flores de la lechosa según su sexo.
¿Cómo identificar el tipo de flor en una planta de lechosa?
En el cultivo de lechosa se han identificado seis tipos de flores: dos masculinos, uno femenino y tres hermafroditas.
Flores masculinas: por lo general se desarrollan en pedúnculos, que tienen en sus extremos racimos de flores. Estas poseen cinco pétalos y en su parte interna tiene diez estambres, divididos en dos grupos de cinco estambres cada uno.
Flores femeninas: se desarrolla bastante cerca a la base del tallo. Su forma es ovoide, con la característica principal de ser ovalada en la base y fina en el extremo. Tiene cinco pétalos y cinco estigmas en forma de abanico. No posee estambres.
Flores hermafroditas: posee los dos sexos, y, como ya señalamos, es el tipo de flor con mayor importancia económica cuando se desea obtener fruto fresco para su comercialización. Los tres tipos de flor hermafrodita son la pentandria, la elongata y la irregular.
La hermafrodita pentandria es igual a la femenina, pero al abrir los pétalos se pueden ver cinco estambres, es lobular, pero alargada. La hermafrodita elongata tiene forma alargada y tubular. Posee diez estambres, distribuidos en dos series de cinco cada una, y casi siempre se desarrolla en ramilletes de péndulos cortos. La hermafrodita irregular es un ovario rugoso, con entre 6 y 9 estambres. Esta da origen a frutos deformes, y por ende, considerados sin importancia comercial.
La mayoría de las flores hermafroditas son flores autógamas, es decir, se pueden autopolinizar. Sin embargo, en la producción de lechosa también puede ocurrir la fecundación a través de la polinización cruzada, ya sea por intervención del viento, de insectos o del propio hombre.
Para concluir, debemos señalar que el sexado a través de análisis moleculares tiene un alto costo para el productor, pero, ofrece como ventaja la discriminación segura y de antemano de las plántulas según su sexo. Esto significa que mediante el análisis molecular se puede saber a priori qué plántulas son hermafroditas, permitiendo así, en el caso de cultivos destinados a la producción de fruto fresco, descartar las plántulas masculinas y femeninas y trasplantar únicamente especímenes hermafroditas. A pesar del difícil acceso al servicio de análisis molecular en nuestro país (y su considerable costo), esto significará un ahorro posterior para el productor durante el desarrollo del cultivo, al evitarle la tarea de tener que efectuar la identificación y eliminación de plantas en campo.
Por otro lado el sexado tradicional, que debe ser efectuado en campo, luego del trasplante, y requiere de personal capacitado que reconozca las diferencias morfológicas entre los diferentes tipos de flores, lo que también implica un costo para el productor, si bien inferior al análisis molecular. Aunado a este costo, debe considerarse el costo de eliminación de las plantas sin interés comercial que hayan sido trasplantadas. Corresponde pues, a cada productor, evaluar el método que le sea más accesible y rentable.




No hay comentarios:
Publicar un comentario